Comportamiento bajo estrés

Por Diana Escobar Barrón, consultora de HDS

La mayoría de las personas hemos enfrentado situaciones que nos provocan estrés severo y, a veces la forma de comportarnos ante esto, puede que nos haya sorprendido o hasta asustado. Esto es porque experimentamos pensamientos, sentimientos y conductas irracionales. También podemos tener la sensación de estar fuera de control, fuera de nosotros mismos y no reconocernos en ese momento, ya que no es la manera habitual de comportarnos. A este comportamiento bajo estrés Jung lo llamó “función inferior” y Naomi L. Quenk lo llama “estar en las garras” (“In the grip”)1.

De acuerdo a Quenk, “estar en las garras” del estrés se desencadena por fatiga, enfermedad, estrés psicológico o físico, crisis de vida, alcohol o drogas. Al estar experimentado estrés severo la persona se vuelve incapaz de comportarse desde los aspectos más cómodos y funcionales de su personalidad, es entonces cuando surgen los aspectos inconscientes y menos conocidos de nuestra mente y toman el control. Desde luego, sentir que se está “en las garras” de algo extraño y desconocido resulta incómodo y alarmante, en especial si los episodios se repiten constantemente o la persona está “atrapada” en el estrés.

Pero ¿Cómo se manifiesta el estrés en el ámbito laboral? la persona sometida a constante estrés puede generar baja productividad, aumento de conflictos, pobre desempeño y otras situaciones que afectan negativamente a la organización. Aplicando la teoría y conceptos del instrumento Myers-Briggs Type Indicator® (MBTI®) es posible identificar y predecir los síntomas de estrés. El estrés se expresa de manera diferente en cada uno de los dieciséis tipos, las personas de cada tipo piensan y se comportan de manera particular, tienen signos externos de estrés, eventos estresores y “disparadores” específicos, así como elementos para facilitar regresar a un estado normal y funcional.

Si bien “estar en las garras” del estrés es una experiencia desagradable, el conocimiento de esa parte oscura y negativa de nosotros mismos nos ayuda a comprendernos, a hacernos responsables de nuestras decisiones y acciones y de las consecuencias de las mismas, se evitan las excusas para hacer o no hacer algo. Esto ocurre porque el autoconocimiento nos lleva a crecer personal y profesionalmente. Aprender a enfrentar y manejar situaciones que nos resultan estresantes de forma asertiva siempre resultara beneficioso para nosotros mismos y para las personas que nos rodean, tanto en el ámbito personal como en el profesional.

Conozca más de su función inferior: aplique su MBTI®.
Para más información, haga clic aquí: http://www.humandevelopmentsolutions.com/mbti.html

(1) In the Grip. Understanding type, stress, and the inferior function. Naomi L. Quenk. Mountain View, Ca. Daves-Black Publishing. 2002

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Las ventajas de los introvertidos

Artículo basado en el libro “The Introvert Advantage de Marti Olsen Laney”

Por Ma. Dolores Lepe, Testing Services Manager en HDS

No cabe duda, que actualmente vivimos en un mundo en el cual los extrovertidos, se podría decir llevan la ventaja. Pareciera que los introvertidos somos como peces que vivimos fuera del agua.

En mi experiencia personal, los introvertidos muchas veces somos malentendidos en algunos de nuestros comportamientos debido a que al meternos en nosotros mismos no damos a conocer generalmente lo que pensamos, sentimos o creemos y, cuando nos decidimos expresarlo no falta el extrovertido que nos inhibe y preferimos compartirlo en otro momento y de manera más íntima y personal.

Sin embargo, no todo es malo para los introvertidos, tenemos muchas ventajas, lo único es que tenemos que aprender a utilizarlas y desarrollarlas dentro de un mundo hecho para extrovertidos.

Aquí les dejo algunas de las ventajas que tenemos los introvertidos:

• El mundo nos necesita con nuestras únicas y valiosas cualidades. Éstas son, las cualidades de los líderes introvertidos: pensar antes de hablar, tener más tendencia a profundizar o transmitir calma, somos un buen contrapunto a otros liderazgos más tradicionales, e incluso mejores en determinados contextos.

• En el ámbito laboral, somos más abiertos a las sugerencias y estimulamos el esfuerzo de los compañeros que se empeñan en ser más proactivos.

• Nuestra gran capacidad de observar, reflexionar, analizar y escuchar nos permite liberar todo el potencial de la gente que está a nuestro alrededor, al tiempo que generamos grandes aportaciones en todos los ámbitos de nuestra vida.

• Somos capaces de conectarnos fácilmente con nuestro mundo interior lo que nos lleva a tener un mejor conocimiento de nosotros mismos y esto permite que seamos más objetivos en cuanto a nuestro desempeño tanto laboral como personal.

• Podemos ayudar a los extrovertidos a romper con los esquemas establecidos y mostrarles nuevas formas de percibir el mundo. Esto es, complementarnos y apoyarnos más que contraponernos o conflictuarnos.

Finalmente, lo más importante es tener claro que ser introvertido es ser diferente en un mundo de extrovertidos y está bien ser diferente, sólo debemos encontrar nuestras fortalezas y tratar de potencializarlas en el mundo que vivimos.

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