Estrategias de Liderazgo

por Margarita García, Consultora en Human Development Solutions

“Si tus palabras inspiran a otros a soñar más, aprender más, hacer más y ser mejores; eres un líder.” -Jack Welch

Al observar cómo actuan los jóvenes de recientes generaciones, nos podemos dar cuenta, lo eficientes que se muestran encontrando soluciones prácticas a los imprevistos que se les presentan en diversas situaciones. Esta habilidad de adaptabilidad al cambio y de flexibilizar respuestas, parece ser parte de las demandas actuales. Por tal razón, el reto para los líderes de hoy -implica mucho más que años atrás- pues en la actualidad, ser líder comprende una función mucho más dinámica y cambiante, con apertura y disposición a integrar aportaciones de otros, con flexibilización y autocrítica dejando al lado los inconvenientes de reconocer los desaciertos.

Labor nada fácil porque supone dejar del lado el EGO, así como las prácticas rígidas y añejas, para lograr una comprensión más realista y más humana de sí mismo y de los otros, del equipo de trabajo y de las repercusiones que implican la toma de decisiones. El liderazgo toca el factor humano y emocional del ser, para dejar de ser un “Yo” y convertirse en un “Nosotros”.

Ser un líder actual requiere de:
• Comunicación efectiva
• Congruencia con el ser y hacer
• Integrar equipos de trabajo
• Inteligencia emocional
• Flexibilidad y adaptabilidad al cambio
• Manejo resolutivo de conflictos
• Manejo del estrés
• Autoconocimiento
• Desarrollo de habilidades

A través del autoconocimiento podemos identificar habilidades desarrolladas, pero también podemos establecer áreas de oportunidad. Podemos señalar situaciones en las que nos sentimos más cómodos y en cuáles nos cuesta más trabajo desenvolvernos.

Solo partiendo del autoconocimiento se podrá crecer y potenciar los dones, y habilidades para el desempeño efectivo de las labores que a cada líder le corresponde.

Gracias a grandes investigaciones, podemos contar con una serie de instrumentos que nos permiten perfeccionar y habilitar estrategias de liderazgo. La buena nueva ,es que a partir de identificar nuestras preferencias y la de los demás podremos enriquecer la labor y el objetivo laboral del que formamos parte.

Uno de los instrumentos más confiables y utilizados mundialmente desde hace más de 70 años es el Myers-Briggs Type Indicator® o MBTI®, inventario de preferencias diseñado para ayudar a las personas a identificar y conocer su tipo de personalidad cuyos beneficios dentro de las organizaciones, se refleja en la mejora del autoconocimiento y relaciones (personales y profesionales), en la comprensión de las fortalezas y debilidades, en el desarrollo de la inteligencia emocional y en las habilidades de gestión y liderazgo, así mismo se refleja en la asertividad para la resolución de conflictos, estimulando la empatía y el apoyo.

El MBTI® favorecerá el incremento de estrategias de liderazgo, a través de la identificación de preferencias para ser más efectivos al dirigir y al asesorar a otros. Al mismo tiempo posibilitará la flexibilización para incrementar la eficacia en el liderazgo y la aplicación de indicadores para la toma de decisiones asertivas.

Al conocer nuestra preferencia a partir de los cuatro pares de opuestos:
a) Dónde enfocamos nuestra atención y de donde obtenemos energía preferencia: introversión (I) o extroversión (E)
b) Cómo percibimos la información y en qué información confiamos preferencia: sensación (S) o intuición (N)
c) Cómo tomamos decisiones, preferencia: pensamiento (T) o sentimiento (F)
d) Cómo nos orientamos al mundo exterior, preferencia: juicio (J) o a la percepción (P)
obtendremos nuestra tipología con características específicas, lo que nos ayudará a comprender nuestras áreas fuertes y áreas de oportunidad, así como la de los demás, para llevar a cabo un plan de acción que implique nuestro desarrollo personal y con ello el desarrollo de nuestro equipo de trabajo.

Como líder de tu equipo, podrás flexibilizar tu mirada al apreciar y utilizar las diferencias para el logro de objetivos comunes, más que quedarte en la queja de ellas.

“La fuerza reside en las diferencias, no en las similitudes”. Stephen Covey

No te pierdas la oportunidad de descubrir el potencial de verdaderos líderes con el que cuenta tu organización. Conoce la gran experiencia y aprendizaje que te brinda el MBTI®.

taller liderazgo

El Myers-Briggs Type Indicator® (MBTI®) es utilizado por el 88% de las empresas de la lista Fortune 500 en sus programas de desarrollo.

El Myers-Briggs® se puede aplicar en talleres de desarrollo de liderazgo, comunicación, inteligencia emocional, toma de decisiones, manejo del estrés, manejo del cambio, manejo de conflictos e integración de equipos, entre otros.

Contáctanos para más información http://bit.ly/HDS_RRHH

Human Development Solutions es único certificador y distribuidor autorizado por The Myers-Briggs Company en Español para Latinoamérica. Más información: contact@humandevelopmentsolutions.com (52.55) 56.68.02.69.

Enfrentando el cambio

Por Nadcha Soares, Consultora en Human Development Solutions

 

Cambio es la palabra más hablada en el mundo actual. Y eso no quiere decir que antiguamente no la conocíamos. En la escuela, hablábamos de grandes cambios climáticos, por ejemplo, al estudiar Geografía. También los cambios en la Historia de nuestro y otros países. Pero, todos estos cambios nos parecían bien fáciles de entender y creíamos que los pueblos del mundo, de alguna manera fueron adaptándose a estos cambios con el tiempo.

¿Y qué pasa hoy día con los cambios? ¿Qué ha cambiado en el último año? ¿O en el último mes? ¿O quizás en la última hora?

¡Pues sí, así son las cosas! Todo cambia a todo momento, y no nos damos cuenta de todo lo que cambia a nuestro alrededor, ¿verdad?

Les quiero hablar de un término que comenzó a utilizarse de forma generalizada en los años 90, y que hoy día se utiliza mucho en el mundo de la estrategia organizacional, es el VUCA. ¿Qué significa esta terminología? VUCA es un acrónimo (en su versión en inglés) y fue creado por el U.S. Army War College para describir la volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad del mundo surgido tras el fin de la guerra fría. Sin embargo, podemos utilizar estas palabras para describir el mundo en que vivimos hoy. Así que en épocas de tanta incertidumbre, es vital que las organizaciones y sus líderes aprendan a gestionar los cambios y sus impactos.

En 2004, William Bridges lanza su libro “Dirigiendo el cambio” en dónde propone una distinción entre cambio y transición. Según Bridges, cambio está asociado a transformación de la circunstancia y del ambiente que cambia en la vida de las personas. Y la transición es el acomodamiento interno de las personas a esta nueva realidad. El cambio es el aspecto objetivo y observable del proceso y la transición es el subjetivo.

El cambio se puede dar de manera inmediata, mientras la transición puede tomar más tiempo e inclusive nunca darse. Tomemos como ejemplo cuando nos asignan un nuevo puesto de trabajo (cambio), luego viene la adaptación a esta nueva realidad (transición), que puede ser rápida o no.

Bridges menciona que toda transición pasa por 3 etapas:

• la primera, es el “soltar” o “dejar ir algo”, que tiene que ver con olvidarse de lo que fue dejado atrás (la condición anterior). Es en esta etapa la resistencia tiende aparecer. Ya que el sentimiento de pérdida puede surgir aquí.

• la segunda, es conocida como zona neutral. Es el proceso psicológico, que la persona tiene que pasar, para vivir bien con la nueva situación. Sentimientos como la confusión son comunes de experimentar en esta fase, pero también es un momento que se puede aprovechar para entender el proceso del cambio.

• y, la tercera, es el inicio del nuevo ciclo, en donde la persona ya vislumbra la nueva condición de forma más concreta.

Lo importante, en el proceso de cambio, es gestionar bien las 3 etapas para que el cambio se instale de manera efectiva.

Siempre decimos que el autoconocimiento es la herramienta más potente que tenemos, a fin de que uno sea más efectivo en sus procesos de crecimiento. Aquí, en el caso de vivir de manera más efectiva los procesos de cambio, no es diferente. Y una forma muy amigable, confiable y efectiva de autoconocernos, de cómo reaccionamos con los cambios, es entendiendo primeramente nuestro indicador de tipo psicológico a través de la herramienta MBTI®.

El Myers-Briggs Type Indicator® (MBTI®) fue desarrollado por Katharine C. Briggs e Isabel Briggs Myers, a partir de los estudios de Carl G. Jung. Esta herramienta nos permite identificar nuestras preferencias con respecto a:
• Dónde enfocamos nuestra atención y energía, que puede ser con la preferencia a la introversión (I) o extroversión (E).
• Cómo percibimos la información y en qué información confiamos, que puede ser con la preferencia a la sensación (S) o intuición (N).
• Cómo tomamos decisiones, que puede ser con la preferencia al pensamiento (T) o al sentimiento (F).
• Cómo nos orientamos al mundo exterior, que puede ser con la preferencia al juicio (J) o a la percepción (P).

Al identificar nuestra preferencia en cada uno de estos cuatro pares de opuestos, obtenemos nuestra tipología, cada una tiene características únicas y especiales con fortalezas y oportunidades de desarrollo. Intuitivamente a través de la observación, es posible verificar que las personas reaccionan de manera diferente a los procesos de cambio. A algunas les puede parecer retador y hasta motivador, mientras para otras el cambio, significa estrés y confusión. Sin embargo, conocer nuestra tipología nos ayudará a entender no solamente qué reacciones podemos tener nosotros frente a una situación de cambio, sino cómo pueden reaccionar los demás frente a estas mismas situaciones.

Tabla de Tipos MBTI

Eso no quiere decir que podremos controlar todo, sino que permite a los líderes de equipos gestionar de manera más efectiva las etapas que él y su equipo inevitablemente experimentarán. Evitando conflictos, pérdida de productividad; reforzando los beneficios del cambio y hasta llegando a los resultados con más rapidez. Por ejemplo, una persona con preferencia a la extroversión (E), prefiere manejar nueva situación interactuando y discutiendo en voz alta. Necesitan participar activamente del cambio. Mientras una persona con preferencia a la introversión (I), va a necesitar tiempo sola para reflexionar sobre lo nuevo; su participación ocurrirá siempre después de que pueda reflexionar.

Y a los que tengan la preferencia a sensación (S), generalmente querrán saber: ¿Cuál será mi papel? ¿Cómo se conecta el cambio con las formas actuales de trabajar?, en cuanto que quiénes tienen la preferencia a la intuición (N), querrán saber: ¿Cómo contribuiré en el futuro? ¿Cómo se conecta el cambio con otras iniciativas?

Las personas que tengan preferencia al sentimiento (F), necesitarán saber qué personas serán consideradas, cuáles valores se tomarán en cuenta, la inclusión es importante, además de considerar las necesidades individuales. Y las personas que tengan preferencia al pensamiento (T), estarán preocupadas por la transparencia y razones de peso del proceso; así como querrán tener criterios claros, que apliquen para todos y conocer los pros y contras.

Cuando vamos a las preferencias juicio (J) o a la percepción (P), encontramos que la primera se enfocará en tener un plan claro, a anticipar contingencias y medir tiempos, fechas clave y metas, además de saber quién va a ser qué y cuándo. Y la segunda necesitará de un sentido de la dirección del viaje, un plan amplio con espacio para improvisar, así como flexibilidad para enfrentar los problemas que se presenten y tiempo para explorar antes de decidir.

Hay mucho más información disponible sobre cómo cada tipología maneja el cambio. Una vez que profundizamos en estos conocimientos, podremos ser más efectivos en nuestras interacciones con otros en momentos  complejos. Y como dice el dicho: “Lo único constante es el cambio”. Entonces, en momentos de tantos cambios, incertidumbre, complejidad y ambigüedad, es importante conocer y usar nuestros comportamientos en beneficio de todos. Buscando con eso, ambientes laborales más armoniosos y productivos.

Taller Manejo del Cambio

El Myers-Briggs Type Indicator® (MBTI®) es utilizado por el 88% de las empresas de la lista Fortune 500 en sus programas de desarrollo.

El Myers-Briggs® se puede aplicar en talleres de manejo del cambio, comunicación, desarrollo de liderazgo, inteligencia emocional, toma de decisiones, manejo del estrés, manejo de conflictos e integración de equipos, entre otros.

Contáctanos para más información http://bit.ly/HDS_RRHH

Human Development Solutions es único certificador y distribuidor autorizado por The Myers-Briggs Company en Español para Latinoamérica. Más información: contact@humandevelopmentsolutions.com (52.55) 56.68.02.69.